Es extraño relatar lo que paso en
mi vida., nunca pensé que algo así me pudiera suceder ni a mí o mi esposa, ya
que ante los ojos de la gente somos una pareja muy tranquila.
Para empezar con mi relato es
importante mencionar que mi mujer, es hermosa, tiene unos ojos grises hermosos,
un cabello radiante y es de rasgos muy finos, su piel es como un terciopelo, y
entrando en detalles eróticos tengo que decir que tiene unas nalgas hermosas,
en toda la extensión de la palabra, pues estas son grandes y muy paraditas, sus
piernas son gruesas y torneadas, ya que ella hace ejercicio continuamente, sus
pechos son de un tamaño standard, de esos que se ven en la televisión con las
modelos, no son ni muy grandes ni muy pequeños, son del tamaño adecuado, sus
pezones son medianos nada exagerados, el tamaño perfecto para la boca de
cualquiera que quisiera succionarlos.
Llevamos una relación normal,
pero eso si cuando entramos en nuestra recamara, o en cualquier lugar en el que
podamos tener relaciones, nos volvemos unos locos, podemos ser amorosos y de
repente pasar a algo más agresivo, pero siempre sin llegar a la violencia o
lastimarnos.






















