¿Quien nos visita?

martes, 9 de octubre de 2012

Más que una fantasía

Es extraño relatar lo que paso en mi vida., nunca pensé que algo así me pudiera suceder ni a mí o mi esposa, ya que ante los ojos de la gente somos una pareja muy tranquila.
Para empezar con mi relato es importante mencionar que mi mujer, es hermosa, tiene unos ojos grises hermosos, un cabello radiante y es de rasgos muy finos, su piel es como un terciopelo, y entrando en detalles eróticos tengo que decir que tiene unas nalgas hermosas, en toda la extensión de la palabra, pues estas son grandes y muy paraditas, sus piernas son gruesas y torneadas, ya que ella hace ejercicio continuamente, sus pechos son de un tamaño standard, de esos que se ven en la televisión con las modelos, no son ni muy grandes ni muy pequeños, son del tamaño adecuado, sus pezones son medianos nada exagerados, el tamaño perfecto para la boca de cualquiera que quisiera succionarlos.
Llevamos una relación normal, pero eso si cuando entramos en nuestra recamara, o en cualquier lugar en el que podamos tener relaciones, nos volvemos unos locos, podemos ser amorosos y de repente pasar a algo más agresivo, pero siempre sin llegar a la violencia o lastimarnos.

Esperando a mi mujer


Somos jóvenes, al menos todavía, yo tengo 34 y mi mujer 31 años, estamos casados desde hace casi cuatro y antes fuimos novios durante 6 años. En total, 10 años como pareja, y nunca habíamos practicado nada fuera de lo considerado normal hasta que tuvimos una crisis hace poco más de dos años. La culpa la tuvo la rutina en la cama, y decidimos probar cosas nuevas. Al final la sumisión (siendo yo el sumiso de ella) fue de todo lo que probamos lo que mas nos llenó. Ella descubrió su lado mandón, y a mí me excitaba mucho verme sometido.
Dentro de esa sumisión habíamos hablado muchas veces de la posibilidad de que ella pudiese acostarse con otros y yo tuviese que aceptarlo, tan solo mirando cuando ella quisiera y sin participar, ni siquiera masturbándome. Sería la mejor forma de culminar los procesos de humillación a que ella me sometía y que tan dura me la ponían a mí.

jueves, 4 de octubre de 2012

Mi mujer se atrevió con otro


Hola y muy buenas a todos los amigos amantes de los cuernos. Esto es un relato basado en un hecho real de mi vida matrimonial. Lo único que he cambiado, han sido los nombres de los protagonistas. 
 Me llamo Alejandro, Alex para los amigos, tengo 36 años y llevo 9 años casado con Sonia, mi esposa de 30 años. Vivimos en un pueblo cerca de Alicante. 
 Ella es una mujer joven muy guapa, alta con melena larga y cuerpo de vértigo además de muy buena esposa y madre. Desgraciadamente para ella los temas relacionados con el sexo han sido siempre un tabú, debido según creo yo, a una estricta educación conservadora.